Comercio Perú–EE. UU.: dos flujos que crecieron en agosto
El déficit global de EE. UU. aumentó, pero su comercio de bienes con Perú tuvo otro resultado. Cómo leer las cifras de agosto sin confundirlas.
Por LupaDólar · Equipo editorial Revisado por Luis Galindo · Fuentes y metodología

Estados Unidos amplió su déficit global de bienes y servicios en agosto de 2026: alcanzó USD 105.600 millones, frente a USD 92.800 millones en julio, revisados. El comunicado conjunto del BEA y Census publicado el 6 de octubre sitúa las exportaciones en USD 315.200 millones y las importaciones en USD 420.800 millones.
Para una empresa peruana, ese titular no describe por sí solo lo ocurrido con su mercado o sus proveedores estadounidenses. La tabla bilateral de Census muestra otra posición: Estados Unidos registró un superávit de bienes de USD 350 millones con Perú en agosto. Además, los valores del intercambio aumentaron en ambas direcciones.
La diferencia importa. Un país puede comprar al mundo más de lo que vende y, al mismo tiempo, venderle a un socio específico más de lo que le compra. Ninguno de esos saldos reemplaza la lectura de los dos flujos comerciales.
Qué cambió en el intercambio con Perú
La siguiente tabla mantiene la perspectiva estadounidense de la fuente para evitar invertir sus columnas. Todas las cifras son millones de dólares nominales, sin ajuste estacional.
| Flujo registrado por Estados Unidos | Agosto de 2025 | Julio de 2026 | Agosto de 2026 |
|---|---|---|---|
| Exportaciones estadounidenses hacia Perú | 959,6 | 1.127,2 | 1.416,5 |
| Importaciones estadounidenses desde Perú | 698,5 | 878,9 | 1.066,5 |
| Saldo a favor de Estados Unidos | 261,1 | 248,2 | 350,0 |
Fuente: Census, comercio de bienes con Perú, consultada el 6 de octubre. Los totales publicados pueden presentar diferencias de redondeo.
Nuestros cálculos sobre esa tabla indican que las importaciones estadounidenses desde Perú aumentaron 21,3% frente a julio y 52,7% frente a agosto de 2025. Las exportaciones estadounidenses hacia Perú crecieron 25,7% y 47,6%, respectivamente.
El saldo a favor de Estados Unidos se amplió porque su incremento de ventas a Perú fue mayor en dólares que el aumento de sus compras desde Perú. Eso no significa que los envíos peruanos hayan retrocedido: los dos valores crecieron.
Desde el lado peruano, el saldo bilateral tiene el signo contrario dentro de este registro estadounidense. No debe presentarse como una cifra elaborada por las autoridades peruanas ni como el saldo comercial total del Perú.
Dos estadísticas que no deben sumarse
El dato global del BEA incluye bienes y servicios y está ajustado por estacionalidad. La tabla de Perú contiene solamente bienes y no aplica ese ajuste. Por eso, el saldo bilateral no debe dividirse entre el déficit global para construir una supuesta participación comparable.
También hay una diferencia de escala económica: el agregado estadounidense reúne muchos socios y actividades. El cuadro bilateral permite observar una relación concreta, pero no explica qué productos impulsaron el cambio ni cómo se distribuyó entre empresas.
Ambas estadísticas están expresadas en dólares corrientes. Un mayor valor comercial puede combinar precios, cantidades y composición de productos. La comparación interanual añade una referencia útil, pero no convierte el crecimiento nominal en crecimiento del volumen físico.
Para el resultado del Perú con todos sus socios, corresponde consultar una medición distinta. Nuestro artículo sobre la balanza comercial peruana hasta julio explica ese alcance; no existe contradicción entre un superávit agregado y un saldo bilateral de signo diferente.
Qué lectura permite para una empresa peruana
Para un exportador que atiende clientes estadounidenses, el aumento de las compras registradas desde Perú es una señal de actividad comercial agregada que merece seguimiento. No demuestra que hayan aumentado los pedidos de su producto, que su cliente compre más o que sus márgenes hayan mejorado.
La distinción cambia la pregunta práctica. En lugar de asumir que el déficit global garantiza demanda para todos, conviene contrastar el dato con pedidos confirmados, cantidades entregadas, precio contratado y concentración de clientes. Un crecimiento nacional puede coexistir con resultados muy distintos entre negocios.
Para quien compra a proveedores estadounidenses, la otra dirección es igualmente relevante. El aumento de las ventas de Estados Unidos hacia Perú no demuestra que un insumo se haya encarecido. Puede reflejar más unidades, otra combinación de mercadería o precios diferentes. Sin un desglose verificado, atribuir todo el avance al costo sería prematuro.
Además, las notas metodológicas del comunicado oficial ayudan a evitar otra confusión: la valoración aduanera de importaciones estadounidenses excluye flete, seguro y derechos de importación. Las exportaciones se valoran FAS, incorporando determinados gastos hasta el puerto estadounidense de salida.
Estos valores estadísticos no son, por tanto, el costo final de una compra puesta en el almacén de una empresa peruana. Para presupuestar una operación concreta hay que separar el precio de la mercadería de transporte, seguros, tributos y demás cargos aplicables, según el contrato.
El registro comercial no fija el día del pago
El intercambio expresado en dólares tampoco revela cuándo se cobró o pagó una factura, ni la moneda contractual de cada operación. No sería correcto convertir el saldo bilateral en una cantidad de dólares que obligatoriamente se compró o vendió en Perú durante agosto.
Si una empresa tiene una obligación en dólares, su exposición depende del monto pendiente, el vencimiento y los recursos que mantiene en esa moneda. Para un exportador con cobros y gastos en dólares, mirar únicamente el valor vendido dejaría fuera una parte de su posición.
Esta es una lectura de exposición empresarial, no una predicción del USD/PEN. Los cuadros de comercio no permiten atribuir una cotización diaria a estos movimientos ni probar que un arancel específico causó el cambio observado.
Qué comprobar en el siguiente corte
El BEA anuncia la publicación de septiembre para el 4 de noviembre. Ese corte permitirá contrastar la continuidad del intercambio; no garantiza que agosto marque una tendencia.
La lectura útil será seguir ambas direcciones, mantener periodos equivalentes y buscar un desglose oficial antes de asignar causas o sectores ganadores. Para una operación cambiaria concreta, revisa las tasas USD/PEN disponibles y el directorio de casas de cambio.
Puedes continuar en el blog y su sección de Actualidad. Esta información es educativa y no constituye una recomendación financiera personalizada.
Fuentes consultadas
- U.S. International Trade in Goods and Services, August 2026
U.S. Bureau of Economic Analysis y U.S. Census Bureau · Fuente primaria
Publicado: 6 de octubre de 2026 · Consultado: 6 de octubre de 2026
Alcance: Comercio global estadounidense de bienes y servicios; cifras ajustadas por estacionalidad y notas metodológicas.
- Trade in Goods with Peru
U.S. Census Bureau · Fuente primaria
Consultado: 6 de octubre de 2026
Alcance: Comercio bilateral de bienes, millones de dólares nominales, sin ajuste estacional; agosto de 2025 y julio-agosto de 2026.